
Juego, actividad física y descarga de energía.
Un espacio para jugar, explorar, sociabilizar, aprender y descansar, donde acompañamos a cada perro según sus propias necesidades, incluso cuando forma parte de un grupo.
Cada perro tiene su propia personalidad, experiencias, intereses y necesidades. Por eso, antes de pensar qué actividad hacer, observamos cómo se siente, cómo se relaciona y qué necesita ese día.
Algunos disfrutan más del juego social; otros, de explorar, buscar, olfatear o trabajar con nosotros. También hay perros que necesitan momentos de calma, descanso o mayor acompañamiento.
La guardería no busca simplemente que lleguen a casa cansados. Buscamos que durante el día puedan canalizar su energía, aprender, sociabilizar, explorar y también descansar, de una manera saludable y acorde a cada individuo.

Combinamos momentos de actividad, juego, exploración, aprendizaje y descanso, teniendo en cuenta cómo está cada perro y qué necesita.

Juego, actividad física y descarga de energía.

Olfato, búsqueda, entorno y experiencias nuevas.

Pequeños aprendizajes que aparecen durante la convivencia cotidiana.

Calma y recuperación también forman parte del día.
Hay momentos para compartir con otros, correr y jugar; otros para olfatear, buscar, resolver, aprender o simplemente recorrer y explorar el entorno. También damos lugar a algo igual de importante: bajar revoluciones y descansar.

La sociabilización no significa simplemente juntar perros para que jueguen.
Buscamos que puedan relacionarse, comunicarse y compartir el espacio de una manera saludable, respetando las señales, los límites y los tiempos de cada uno.
Hay perros que disfrutan mucho del juego social y otros que prefieren observar, explorar o compartir el espacio sin necesidad de interactuar constantemente. Y ambas formas están bien.
Nuestro trabajo es acompañar esas interacciones, intervenir cuando es necesario y ayudarlos a desarrollar herramientas para desenvolverse con mayor seguridad dentro del grupo.
Cuando un perro llega por primera vez a Artemisa, no esperamos que simplemente “se adapte”. Le damos tiempo para hacerlo.
01Primero dejamos que explore, huela y se familiarice con el entorno a su propio ritmo.
02Observamos cómo se siente y dejamos que el vínculo aparezca antes de pedirle más.
03Las presentaciones se realizan progresivamente, considerando compatibilidades y formas de comunicación.
No buscamos apurar el proceso para que encaje en un grupo. Buscamos entender qué necesita para poder formar parte de él de una manera segura y positiva.
Elegimos las propuestas según su personalidad, intereses, estado físico, nivel de energía y lo que observamos durante el día.






A veces la mejor propuesta será correr y jugar. Otras veces será concentrarse en una búsqueda, resolver algo con nosotros, explorar tranquilamente o simplemente descansar. Las actividades son herramientas para canalizar energía, desarrollar habilidades, ganar confianza y disfrutar.
Además de las actividades de la jornada y de las propuestas recreativas elegidas según cada perro, podemos complementar su cuidado con servicios adicionales vinculados a su salud y bienestar.
Contamos con acompañamiento a consultas y controles veterinarios, fisioterapia y otras terapias complementarias, coordinadas según las necesidades de cada perro.
La idea es que las familias puedan centralizar parte de sus cuidados mientras nosotros ya estamos acompañando su día a día.
Servicios adicionales, coordinados según cada caso.
En Artemisa los momentos de descanso no tienen un lugar ni una forma única. Cada perro suele ir encontrando dónde se siente más cómodo.










Algunos eligen estar cerca nuestro —incluso a upa—, otros prefieren los bancos, las camas o las mesas que tienen a disposición. También están quienes buscan un lugar más tranquilo o prefieren entrar a descansar con calefacción o aire acondicionado.
Intentamos respetar esas elecciones porque poder decidir dónde y cómo descansar también es parte de sentirse cómodo y seguro.
Pero respetar sus preferencias no significa dejar de intervenir cuando su bienestar lo necesita. Un bulldog durante los días de calor puede necesitar pausas frecuentes, menor actividad y un ambiente fresco aunque tenga ganas de seguir jugando. En invierno, perros como algunos galgos o caniches pueden necesitar un espacio interior o una superficie más cálida y mullida.
Por eso observamos a cada perro y regulamos actividad, pausas y ambiente según lo que necesita.
Una frecuencia que pueda adaptarse a cada perro y a cada familia.
Cada perro puede asistir entre uno y cinco días por semana, según sus necesidades, rutina y objetivos.
Se pueden abonar días sueltos o elegir abonos mensuales según la frecuencia elegida.
Los pasamos a buscar temprano por la mañana. Pasan el día jugando, sociabilizando, explorando, realizando actividades y descansando; por la tarde regresan a sus domicilios.
Destinada principalmente a procesos de sociabilización progresiva o trabajos de modificación de conducta, con una propuesta más individualizada.
En la guardería de día, el traslado está incluido tanto en los abonos mensuales como en el valor del día suelto.
Actualmente realizamos traslados en Zona Norte, CABA y algunos puntos de Zona Oeste, estos últimos sujetos a consulta.
Durante la semana buscamos formar grupos de perros sociables que puedan disfrutar plenamente de la experiencia. Si hay miedos o inseguridades, cada situación se conversa y evalúa de manera particular.
Cuando existen dificultades de sociabilización más importantes o se necesita un trabajo específico de modificación de conducta, se trabaja en la modalidad especial de fin de semana.
No buscamos que un perro simplemente pueda estar en el grupo. Queremos que pueda disfrutar de estar ahí.
Durante la jornada mantenemos una comunicación fluida con las familias mediante mensajes, audios, fotos y videos, para que puedan saber cómo está su perro, qué estuvo haciendo y cómo transcurrió su día.
Al compartir tantas horas con ellos podemos observar cambios o situaciones que quizás merezcan atención. Si vemos algo que nos llama la atención —a nivel físico, de salud, emocional o conductual— se lo comunicamos a la familia y, cuando corresponde, podemos orientarla sobre los pasos a seguir.
La idea es ser un apoyo para la familia y para el perro, no solamente durante las horas que pasa en la guardería.
Mantenemos los requisitos de ingreso que ya forman parte de nuestra propuesta para cuidar al grupo y acompañar a cada perro de forma responsable.
Libreta sanitaria vigente con las vacunas requeridas.
Control interno y externo actualizado.
Información completa para conocer antecedentes, rutinas y necesidades.
Antes de definir modalidad y frecuencia queremos conocer al perro.
No todos necesitan venir la misma cantidad de días ni buscan lo mismo en la guardería. Escribinos, contanos un poquito sobre tu perro y charlamos para encontrar la modalidad que mejor se adapte a él.
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